Guía independiente sobre la alimentación del día a día. No hacemos diagnósticos, no elaboramos dietas ni recomendamos medicamentos; no tenemos relación con el sitio que antes ocupaba este dominio. Para dudas sobre salud, alimentación y peso, acude a tu médico; en caso de urgencia, llama al 112 o al 103 (o el número de emergencias de tu país).

Estudios

Estudios

Cada día aparecen noticias sobre comida: un alimento se presenta como la salvación y otro como una amenaza. La ciencia de la nutrición avanza más despacio y con más cautela que los titulares. Esta sección te ayuda a distinguir las conclusiones sólidas de las frases llamativas.

La ciencia de la nutrición rara vez da giros bruscos. Si un titular promete una revolución, lo más probable es que lo haya escrito un editor y no un investigador.

— La idea de la redacción

Qué tipos de estudios sobre alimentación hay

Tipo de estudioQué se haceQué puede mostrar
ObservaciónSe comparan los hábitos y la salud de grandes grupos de personasUna relación entre fenómenos, pero no necesariamente la causa
ExperimentoA un grupo se le cambia la alimentación y a otro no, y se comparan los resultadosEl efecto de un cambio concreto en unas condiciones dadas
Ensayo con células o animalesSe estudian procesos en el laboratorioIdeas para seguir investigando, pero no consejos para personas
Revisión de muchos estudiosSe reúnen y comparan los resultados de distintas investigacionesLa imagen más equilibrada en el momento actual

Cómo leer una noticia titulada «la ciencia lo demuestra»

  1. Busca la fuente original

    ¿Hay un enlace al propio estudio o, al menos, a la institución que lo realizó? Un resumen de otro resumen suele perder matices importantes.

  2. Mira con quién se probó

    Células, animales y personas son niveles de evidencia muy distintos. Una conclusión obtenida en un tubo de ensayo no se puede trasladar directamente al plato.

  3. Valora el tamaño de la muestra

    En un grupo pequeño es fácil confundir una coincidencia con una pauta. Cuantos más participantes y más largo el seguimiento, más fiable es el resultado.

  4. Distingue relación y causa

    Que quienes toman cierto alimento estén más sanos no significa que el motivo sea ese alimento: pueden diferenciarse en su estilo de vida, sus ingresos o sus hábitos.

  5. Averigua quién lo financió

    Un estudio pagado por un fabricante no tiene por qué estar equivocado, pero conviene leer sus conclusiones con más atención y buscar una confirmación independiente.

  6. Contrasta con las recomendaciones generales

    Si la noticia contradice la postura de la OMS y la opinión de tu médico, es mejor esperar a que otros investigadores comprueben la conclusión.

Mitos que aparecen a menudo en las noticias

  • «Este alimento quema grasa»: los alimentos por separado no funcionan así
  • «Hay que depurar el organismo con bebidas especiales»: de la depuración ya se encargan los propios órganos del cuerpo
  • «Los científicos han encontrado la comida perfecta»: no existe un alimento universal que sirva para todo el mundo
  • «Las verduras congeladas no sirven para nada»: la congelación conserva bien muchas de sus propiedades
  • «Natural significa saludable»: una palabra en el envase no dice nada sobre los ingredientes
  • Fuentes

    En qué información se basa la guía, por qué damos tan pocas cifras y cómo comprobar por tu cuenta los consejos sobre comida.

  • Enfoques

    Cómo se organiza el plato, cómo cocinar de forma sencilla y sin exceso de sal y cómo planificar la compra para tener a mano lo saludable.

  • Promesas (en ruso)

    Nota en una dirección de archivo: señales de promesas dudosas sobre el peso y a quién acudir para recibir ayuda de verdad.

  • Glosario

    Palabras de los envases y de los artículos sobre alimentación explicadas con sencillez: de los azúcares libres y el sodio a la fibra y los ingredientes.

Fuentes

  • Organización Mundial de la Salud — nota descriptiva «Alimentación sana»

Esta guía se basa en las recomendaciones generales de la OMS sobre alimentación saludable y en las normas de etiquetado de alimentos tal como se conocían en la fecha de preparación. Las recomendaciones se actualizan de vez en cuando, y las decisiones sobre tu propia alimentación conviene tomarlas junto con tu médico.